pensamiento iberoamericano

Revista de la Secretaría General Iberoamericana


Resituarnos. Hacia una geografía cultural iberoamericana

Diana Wechsler

Directora artística de BIENALSUR

Habitamos una crisis global signada por posiciones polarizadas y dinámicas socio-culturales que tienden a diluir lo común en pro de subjetividades que se imponen al calor del crecimiento de regímenes virtuales de relación, en los que las normas de convivencia democráticas y el respeto a la diversidad se desdibujan.

El vaciamiento que sufre el sistema democrático -eso que se ha empezado a llamar “posdemocracia”- va devaluando batallas como las de los derechos humanos, el medio ambiente, la diversidad, el bien común, poniéndolas del lado de los “privilegios” en vez de sostener su reivindicación como derechos universales. Por otra parte, mucho se habla de innovación, una noción que se encuentra frecuentemente atada a una pulsión de cambio que se impone de manera excluyente. Teniendo en cuenta esto: ¿por qué no repensar una forma de innovación centrada en las necesidades de la ciudadanía, en vez de que el ritmo lo marquen los intereses de los grandes capitales concentrados? ¿Por qué no encarar la revisión de las dinámicas instituidas, el rescate de las buenas prácticas y el descarte de aquellas que contribuyeron a cimentar esta crisis?

Es necesario recrear alineamientos solidarios, establecer condiciones que sean capaces de contribuir al surgimiento de nuevos diálogos de los que emerjan posiciones superadoras.

El ámbito específico del mundo del arte y la cultura, así como los que éste contribuye a dinamizar (pequeños y medianos emprendimientos de diversos perfiles, turismo, etcétera.), exhiben -dentro de la lógica instituida- su fragilidad ante los avances de las grandes multinacionales (Amazon frente a la librería del barrio; la turistización de los sitios frente a la experiencia situada que respeta los tiempos y necesidades de los pobladores del lugar; la comunicación fugaz frente al tiempo narrativo-reflexivo…). ¿Es necesario reconvertirse según estas tendencias innovadoras o es posible imaginar otras alternativas?

Quienes tenemos la mirada y la acción situada en la cultura ensayamos maneras para intervenir en este escenario partiendo de reivindicar -entre los derechos humanos- el derecho a la cultura, dado que este derecho permite dar visibilidad a muchos otros. Es este uno de los puntos de partida que nos llevó a diseñar y desarrollar BIENALSUR, (el proyecto experimental que está en la base de esta propuesta). Haciendo un ejercicio de in-disciplina, BIENALSUR busca romper las inercias, explorar otras reglas de juego, descubrir diversidades, aceptar el error y el “no entender” como parte del proceso y ejercitar un trabajo solidario y colaborativo en el entre unos y otros, para construir un nosotros posible en el encuentro de lo común, del entre todos.

En este sentido, resulta productivo retomar y dinamizar las relaciones e intercambios fluidos entre los países iberoamericanos en busca de construir un ecosistema artístico-cultural en común, que permita identificar una zona singular dentro del sistema global.

Pensemos la crisis como oportunidad para reposicionar a IBEROAMÉRICA con una sinergia enriquecida, que no sólo permita recuperar niveles de producción y desarrollo preexistentes, sino, mejor aún, que favorezca la emergencia creativa de nuevas vías.

Contribuir a la construcción de una comunidad cultural en la que converjan la historia, la memoria y los esfuerzos actuales a uno y otro lado del Atlántico en la construcción de un espacio común, en el alumbramiento de otra geografía cultural capaz de considerar prácticas socio-culturales y territorios como parte de un mismo sistema.

Geografía cultural aparece como metáfora en relación con la espacialidad (real, virtual, simbólica) que se busca construir y a la vez como recurso conceptual eficaz para pensar estrategias de distinción dentro del proceso globalizador, que ha tendido a imponer pautas culturales homogeneizantes. ¿Qué mejor que acciones que partan de la producción simbólica para contribuir a la desactivación de estas tendencias y a la construcción de un nuevo espacio capaz de acoger las diversidades socio-regionales en convergencia?

Esta geografía cultural que aquí propongo como una de las 30 ideas para Iberoamérica es in-disciplinada, admite la duda, el ensayo y error y reivindica la pequeña escala, la cercanía, la confianza y el trabajo colaborativo y en red, que es el que contribuye en la construcción de este ecosistema cultural sostenido por alianzas y complicidades que se construyen en la complementariedad de fortalezas y debilidades.

De esta forma, se propone el desarrollo de un espacio cultural en donde las identidades, las producciones, las economías creativas puedan ser repensadas de manera compleja, teniendo en cuenta las singularidades de cada sitio y comunidad, su historia y sus modos de construir lo común, sus formas de experimentar lo cotidiano y de procesar los pasados en los presentes, sin traicionarlos.

Recordemos que durante las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI, la internacionalización creciente del mundo de la cultura impuso importantes modificaciones dentro de las dinámicas nacionales y trasnacionales, configurando circuitos, identificando colectivos sociales que transitaban por ellos, diseñando agendas, estableciendo prioridades, reforzando las lógicas de centros y periferias. En este proceso se desplegaron políticas públicas y privadas que impactaron sobre instituciones tradicionales tanto como sobre el desarrollo de otras nuevas, asumiendo la idea de que la cultura es un factor para el desarrollo de ciudades, regiones y sus correlativas economías. Así, los “recursos culturales” (patrimonio, creatividad, industrias culturales, etcétera.) aparecen como un valioso capital dentro de este complejo escenario atravesado por numerosas variables. Poner en común, respetar, promover, poner en valor y expandir la variedad de recursos culturales presentes y potenciales a uno y otro lado del océano forma parte del desafío de esta propuesta de configuración de unageografía cultural pensada como trama en construcción continua: porosa, flexible, capaz de dar lugar a experiencias y temporalidades de intensidades diversas.

Se piensa en la construcción de una trama cuya urdimbre una puntos distantes entre sí a la vez que respete la singularidad de cada uno de ellos. Que se perciba la centralidad de cada uno a la par de que se tenga conciencia de formar parte de una trama mayor, esa que en la pluralidad y polifónicamente da indicios de la singularidad de esta geografía cultural iberoamericana.

La clave para el desarrollo de esta idea es la horizontalidad, el diálogo, la capacidad de ver y escuchar al otro, de perderse y volver a encontrarse, de dudar y ensayar, de descubrir convergencias, explorar alianzas y hacer de la trama el lugar de lo común. Algo que es posible replicar con sus singularidades en la configuración de otras geografías culturales en otras latitudes.

Diana Wechsler: Historiadora del arte, curadora argentina e Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Además de cofundar y dirigir artísticamente BIENALSUR, es vicerrectora de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y directora de sus museos (MUNTREF).

Diana Wechsler: Historiadora del arte, curadora argentina e Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Además de cofundar y dirigir artísticamente BIENALSUR, es vicerrectora de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y directora de sus museos (MUNTREF).

* Las opiniones expresadas en los artículos y videos de la revista Pensamiento Iberoamericano son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Secretaría General Iberoamericana.

La publicación de Pensamiento Iberoamericano por parte de la SEGIB responde a su vocación de servicio a la comunidad iberoamericana, contribuyendo a la difusión de los principales debates intelectuales del momento. La revista está pues abierta a opiniones diversas, sin exclusiones, fruto a su vez de la pluralidad y diversidad de visiones en el ámbito iberoamericano.

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