pensamiento iberoamericano

Revista de la Secretaría General Iberoamericana


Iberoamérica suena

Claudia Rieiro

Directora de la Escuela Nacional de Música del Sodre

Iberoamérica; una idea, un sentir que vincula a 683 millones de personas. Una región que adquiere cohesión por un océano que acercó márgenes distantes, en un comienzo teñido de conquista, de curiosidad, del deseo del hombre por extender los límites del conocimiento.

Cinco siglos después, misma curiosidad, mismas ansias nos encuentran ante el primer viaje trans lunar de seres humanos y este hecho extiende los límites, nos posiciona a toda la humanidad, como unidad ante lo desconocido, lo ajeno; 8.300 millones de personas observando, latiendo juntas “un gran salto para la humanidad…”.

Los tiempos cambian, los contextos cambian, sin embargo, la esencia humana prevalece ante las mismas preguntas que nos movilizan y a la vez nos interpelan.

¿Será que no solo debemos mirar lejos, mirar afuera, sino que también la búsqueda debe ser hacia ese microcosmos que somos, esas múltiples dimensiones que integramos los seres humanos?

Desde el punto de vista psicológico, decía Carl Jung: quienes miran hacia afuera sueñan, quienes miran hacia adentro despiertan.

La música es el vehículo para millones de jóvenes en Latinoamérica en esa búsqueda hacia lo interno y lo esencialmente humano, resonando en cada uno, se unen las voces  transformando realidades y comunidades.

En esta región que está en perpetuo cambio y transformación, las ideas circulan, se mezclan y se resignifican en un constante mestizaje. La música orquestal heredada del “viejo mundo” junto con sus instrumentos, sus formas de enseñanza y la tradición del conservatorio centrada en el individuo y su perfeccionamiento, adquirió en nuestro continente una nueva dimensión.

Así nació una idea original, la orquesta integró un ingrediente profundamente latinoamericano: la ponderación del aspecto social, la música enseñada colectivamente como espacio de crecimiento personal y transformación comunitaria.

Esta visión adquiere una particular importancia en tiempos donde la tecnología invade todos los aspectos de nuestra vida, donde las noticias brindan más incertidumbres que certezas, en una suerte de contradicción que lejos de acercarnos nos aísla.

En este nuevo contexto, las nuevas generaciones ven limitado el desarrollo de sus habilidades comunicacionales, estando expuestas a una disminución de la riqueza del lenguaje lo que incide en el empobrecimiento de los procesos cognitivos y del pensamiento. Estos cambios en los patrones de interacción social tienen un derrame en la esfera de la salud mental y emocional, que se transforma en una prioridad de atención.

En un mundo en el que cada vez más funciones y trabajos serán asumidos por máquinas e inteligencia artificial, esa mirada hacia dentro en la búsqueda de lo esencialmente humano, ese despertar que menciona Jung, será algo sustancial para nuestras sociedades.

Si existió en nosotros desde nuestros inicios la imperiosa necesidad de transformar el color en pintura, el movimiento en danza, la materia en escultura, el lenguaje en poesía, el sonido en música; la creación artística nos define… es manifestación del pensar y del sentir, es esencia. Por esta razón, el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece y reconoce que toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad y a gozar de las artes.

Hace cincuenta años diferentes programas de Orquestas Juveniles e Infantiles comienzan a gestarse en Latinoamérica, como herramienta de desarrollo humano, posibilitando el acceso, la participación y el disfrute. Una expresión artística que pertenecía a las elites se democratiza y se convierte en un bien de todos y para todos, en los diferentes barrios, pueblos y ciudades.

La orquesta se convierte en escuela de vida, aportando herramientas para el desarrollo intelectual, moral y social a niños y jóvenes, que en su práctica musical diaria integran hábitos  y valores como el respeto como eje para la convivencia y construcción colectiva, la empatía, la escucha activa, la constancia, la concentración, la memoria, la responsabilidad, el trabajo en equipo, el sentido de pertenencia; el orgullo por los objetivos alcanzados impacta directamente en la elevación de su autoestima y da elementos para el manejo de sus emociones.

La trayectoria recorrida por cada integrante es única, al igual que su evolución desde la orquesta de nivel inicial hasta la profesionalización. La clave fundamental del éxito es el agente motivacional, conquistando los objetivos musicales a través de una dinámica colaborativa donde los más avanzados comparten conocimiento y son modelos a seguir, cada ensayo valida la importancia de los diferentes roles, reforzando la idea que cada voz importa en el equilibrio del colectivo.

Cada vez son más los estudios científicos que certifican que algunas zonas del cerebro tienen un mayor desarrollo en músicos, especialmente si se comienza a una temprana edad, lo que expone claramente el impacto que las orquestas pueden tener como aliadas del sistema educativo formal en el desarrollo cognitivo de los niños que participen.

Desde el punto de vista artístico, las orquestas juveniles han conquistado espacios de mucho prestigio, erigiéndose como modelos de éxito y replicabilidad a escala mundial. Como corolario y frente a una realidad cada vez más automatizada, lo colectivo, lo emocional y lo simbólico se convertirán en algunos de los aspectos más significativos en el futuro próximo. Las industrias creativas, la música y las expresiones culturales adquieren un valor renovado: no sólo como manifestaciones estéticas, sino como espacios de encuentro humano, de cooperación y de experiencia compartida. Las orquestas en continua transformación seguirán ofreciendo aquello que difícilmente pueda ser reemplazado: la capacidad de conmover, de crear identidad y vincular.

Claudia Rieiro: Música uruguaya Directora Académica de la Orquesta Juvenil Nacional del Sodre y del Programa Un Niño Un Instrumento, además de Directora Fundadora del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Uruguay.

* Las opiniones expresadas en los artículos y videos de la revista Pensamiento Iberoamericano son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Secretaría General Iberoamericana.

La publicación de Pensamiento Iberoamericano por parte de la SEGIB responde a su vocación de servicio a la comunidad iberoamericana, contribuyendo a la difusión de los principales debates intelectuales del momento. La revista está pues abierta a opiniones diversas, sin exclusiones, fruto a su vez de la pluralidad y diversidad de visiones en el ámbito iberoamericano.

Consulte también nuestra política de privacidad, el aviso legal y nuestra política de cookies.