pensamiento iberoamericano

Revista de la Secretaría General Iberoamericana


De cara a la Cumbre de Madrid: respeto y autonomía, las soluciones indígenas a la crisis climática y de los ecosistemas

Nemonte Nenquimo

Líder indígena waorani

Soy una mujer indígena waorani que vive en la selva amazónica ecuatoriana. Al igual que muchos otros pueblos indígenas, habitamos la Amazonía mucho antes de que fuera dividida entre nueve países y somos sus principales guardianes.

Como defiendo en mis memorias, Seremos jaguares, para mi pueblo, la selva no merece ser explotada. A la selva viviente debemos protegerla porque, sin ella, no existiríamos: es nuestro hogar, nuestro mercado, nuestra farmacia. Mi pueblo lucha por defender los árboles, por los espíritus que habitan en ellos y por el equilibrio de la vida misma.

En cambio, para los cowori —la gente de afuera— la selva solo tiene valor porque obtienen dinero de ella: solo ven madera donde nosotros vemos a nuestros ancestros, ven petróleo donde nosotros vemos la sangre de la Madre Tierra. Esta diferencia en la forma en que vemos la vida, en comparación con el resto del mundo, es la raíz del conflicto en torno a “el desarrollo” en Iberoamérica.

La historia de nuestro pueblo con las petroleras sigue siendo violenta. Nuestros pikenani —ancianos sabios— fueron contactados por misioneros hace más de 50 años. Trajeron enfermedades que mataron a nuestros ancestros, alcoholismo, pobreza, la destrucción de nuestra naturaleza y una pérdida continua de nuestra cultura. Pero hemos resistido para proteger nuestro territorio y frenar el extractivismo petrolero y minero.

La preservación de la Amazonía, un ecosistema diverso que oxigena el mundo, absorbe carbono y nos protege de la crisis climática.Esto es imposible sin el respeto y la garantía de los derechos colectivos y territoriales de los pueblos indígenas y sin nosotros, que estamos en la primera línea de defensa. Esto mismo ocurre también con los bosques que habitan otros pueblos indígenas hermanos de este continente.

Antes de reunirse en la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid en noviembre de este año, los líderes deben entender que las soluciones a la crisis climática y a la pérdida de nuestros bosques y selvas están en los pueblos indígenas, en el reconocimiento de nuestra autonomía, en la sabiduría ancestral de nuestros pueblos que conocen cómo proteger y mantener la selva, los ríos y mantener el equilibrio con cada ser vivo.

La lucha por la selva no es una disputa política externa, sino una cuestión de supervivencia física y espiritual. La mentalidad extractiva que domina el pensamiento de Iberoamérica, que prioriza el Producto Interno Bruto sobre la vida misma, es lo que nos ha convertido, a indígenas y no indígenas, en esclavos de un «progreso» destructor. Nos llaman salvajes, pero salvaje es quien destruye su propio hogar sin pensar en el mañana. Destruir el hogar de cientos de familias para beneficiar a otras no tiene sentido y no ocurre en otras especies, solo en el ser humano.

Para nuestros pueblos indígenas, respetar la Amazonía se manifiesta al entender que la naturaleza no es un objeto separado del ser humano, sino que pertenecemos a ella, a nuestra madre, a la que jamás venderemos.

Hoy el riesgo para la Amazonía es más alto que nunca: la amenaza proviene de los gobiernos de la región, desesperados por obtener millones de dólares. Los gobiernos están implementando un desmantelamiento de leyes que protegían nuestros ecosistemas y nuestros derechos colectivos. Tan solo en Ecuador, 22 proyectos petroleros que se superponen a más de 36.000 kilómetros cuadrados de selva primaria amenazan los territorios ancestrales de siete nacionalidades indígenas.

Detrás de esta expansión extractiva, existen instituciones financieras globales, como el Fondo Monetario Internacional, que promueven indirectamente esta destrucción al presionar por políticas de endeudamiento que solo se pagan mediante una mayor extracción de recursos naturales.

Mientras los pueblos indígenas alertamos sobre estas amenazas y exigimos el respeto de nuestros derechos, los gobiernos de los países de la cuenca amazónica están desarrollando estrategias cada vez más agresivas para silenciar la resistencia indígena y abrir nuestras tierras al saqueo. Nos reprimen y nos tratan como criminales, congelan las cuentas bancarias de nuestros líderes y de nuestras organizaciones indígenas, nos amenazan o acaban con nuestras vidas.

Todos estos actos represivos también son una advertencia a cualquier inversionista: un gobierno desesperado por el dinero y que atenta contra la vida de los pueblos indígenas nunca podrá garantizar la seguridad o la estabilidad de sus inversiones si nos consulta y no obtiene nuestro consentimiento en estricto cumplimiento de la consulta previa, libre e informada, un derecho constitucional e internacional que utilizamos para obtener una victoria legal contra el Estado ecuatoriano. Sin nuestro consentimiento, todo proyecto será ilegal e ilegítimo y no tendrá futuro.

La preservación de los ecosistemas ya no es una cuestión local; es la máxima prioridad para la estabilidad económica, social y política de Iberoamérica. La Amazonía es el corazón del mundo y su destrucción nos afecta a todos. De cara a la Cumbre Iberoamericana, el mensaje es simple y firme: No seremos salvados. La Madre Tierra no necesita ser salvada; necesita respeto. El mundo no debe financiar la explotación de la Amazonía y, en su lugar, debe respaldar y escuchar las soluciones que proponen los pueblos indígenas, los únicos que hemos demostrado saber mantener la vida en nuestros territorios.

Nemonte Nenquimo: Líder indígena waorani nacida en la Amazonía ecuatoriana. Es cofundadora de la organización indígena Alianza Ceibo y de su organización aliada, Amazon Frontlines. En 2024, Nemonte y su esposo, Mitch Anderson, presentaron Seremos jaguares, el primer libro de memorias escrito por una mujer waorani. La obra traduce las tradiciones milenarias y el arte oral de su pueblo, ofreciendo un testimonio personal y político sobre la defensa de la Amazonía y de los derechos indígenas.

Nemonte Nenquimo: Líder indígena waorani nacida en la Amazonía ecuatoriana. Es cofundadora de la organización indígena Alianza Ceibo y de su organización aliada, Amazon Frontlines. En 2024, Nemonte y su esposo, Mitch Anderson, presentaron Seremos jaguares, el primer libro de memorias escrito por una mujer waorani. La obra traduce las tradiciones milenarias y el arte oral de su pueblo, ofreciendo un testimonio personal y político sobre la defensa de la Amazonía y de los derechos indígenas.

* Las opiniones expresadas en los artículos y videos de la revista Pensamiento Iberoamericano son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Secretaría General Iberoamericana.

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